Roy “el doctor” Halladay la perfección en el Montículo

Roy “el doctor” Halladay la perfección en el Montículo

La pérdida de Roy Halladay ha cimbrado a la historia misma de las Grandes Ligas.Emuló hazañas que habían sido únicas en siglo y medio de pelota y dejó un legado difícil de imitar.

Don Larsen es recordado por haber lanzado el único juego perfecto en unos Playoffs de las Grandes Ligas; de hecho, lo hizo en una Serie Mundial, el 8 de octubre de 1956, cuando defendía la franela de los New York Yankees ante los Brooklyn Dodgers.

Tuvieron que pasar 54 años menos dos días para que alguien se acercara a esa hazaña. Roy Halladay, pitcher de los Philadelphia Phillies, lanzó un juego sin hit ni carrera en la Serie Divisional ante los Cincinnati Reds, el segundo en la historia de la postemporada después de aquel de Larsen. Sólo una base por bolas a Jay Bruce en la quinta entrada lo separó del juego perfecto.

Los Phillies ganaron ese partido 4-0 y terminaron por barrer en tres partidos a los Reds. En la Serie de Campeonato fueron derrotados en seis juegos por los San Francisco Giants.

Ese año, Halladay jugó su primera temporada con los Phillies y ganó su segundo trofeo Cy Young; el primero lo consiguió en 2003 con los Toronto Blue Jays, por lo que es uno de los seis pitchers que han ganado el codiciado trofeo tanto en la Liga Americana como en la Nacional.

Pero aquella hazaña en postemporada ante los Reds no fue casualidad. Meses atrás, el 29 de mayo de 2010, lanzó un juego perfecto ante los Florida Marlins, en Miami. Aquella noche en el Sun Life Stadium, retiró en orden a los 27 enemigos con 11 ponches y superando que ocho bateadores se le pusieron con cuenta de tres bolas.

Días atrás, Dallas Branden logró también la hazaña, por lo que la de Halladay provocó que se registraran dos juegos perfectos en el mismo mes en la historia de las Grandes Ligas y, de hecho, en la misma temporada.

(De hecho, como mera anécdota, debieron ser tres juegos perfectos en menos de 30 días, pues el 2 de junio ocurrió el tristemente célebre juego casi-perfecto de Armando Galarraga, de los Detroit Tigers, que se echó a perder por una mala llamada del ampayer de primera base, Jim Joyce, quien marcó safe a Jason Donald, el bateador número 27 del partido ante los Cleveland Indians. Al ver las repeticiones, Joyce aceptó su error y en su siguiente encuentro con Galarraga se disculpó con lágrimas en los ojos.)

Además, Halladay es el único pitcher que ha lanzado un juego perfecto y otro sin hit ni carrera en la historia de las Mayores.

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