Etiqueta: Historia del béisbol

Jack Pierce y sus 54 cuadrangulares en una temporada

Un cañonero de poder y miembro distinguido, desde el 2001 junto con Rudy Sandoval, Jorge Fitch y Pedro “Charrascas” Ramírez, del Recinto Sagrado con sede en Monterrey.

Fue parte de una época de oro en las décadas 80´s y 90´s en la pelota mexicana invernal y de verano.

Sus 54 leñazos, jugando en 1986 con los Bravos de León, batieron la marca de 46 que tenía desde 1964 el gran Héctor Espino.

Pierce, quien nació el 2 de junio de 1948 en Laurel, Mississippi, falleció en Monterrey, víctima de un infarto; al morir, era coach de los Sultanes en la Academia del Carmen, Nuevo León.

En MLB

Pierce jugo en MLB del 1973 y 74 con los Bravos de Atlanta ahí fue compañero de compañero de Max León con los Bravos de Atlanta y luego en 1975 con los Tigres de Detroit junto con Aurelio Rodríguez. Su bateo no fue gran cosa, con .211, ocho jonrones y 22 impulsadas.

Antes, en 1970 debutó en la Liga Rookie, jugando en la sucursal Clase A de los NYY hasta 1979 y en Triple A con el Spokane de los Marineros de Seattle.

Los que tuvieron la fortuna de conocerlo saben que en Pierce tuvieron un gran amigo, amable, que hizo de México su hogar desde que llegó a nuestro beisbol.

En LMP

En la LMP vio acción once temporadas (Mazatlán, Culiacán, Navojoa, Tijuana y Los Mochis) acumulando 116 jonrones y promedió .268.

Pierce estableció en 1972-1973 el récord de más cuadrangulares en una temporada (25) para un bateador zurdo, esa vez, jugando con los Venados de Mazatlán, equipo con el que en 1974 fue campeón jonronero (14).

En febrero de 1974, con los Venados dirigidos por Ronnie Camacho, vio acción en la Serie del Caribe celebrada en el estadio de béisbol “Héctor Espino” de Hermosillo, la primera que se disfrutaba en nuestro beisbol.

Pierce fue coach de los Naranjeros de Hermosillo durante la temporada 2004-2005 apoyando a los managers Tom Gamboa y Pat Kelly, además dirigió de manera interina al conjunto Naranja ese año a la salida de Gamboa.

En LMB

Debutó en 1974 con los Charros de Jalisco y luego del 76 al 78 jugó con Puebla, siguiendo con Saltillo, Coatzacoalcos, Aguascalientes, Campeche, Águila, León y Tigres. En doce años largó .294 jonrones y promedió .300 de bateo.

En 1976 fue campeón en jonrones (36) y producidas (118); vivió la época de notables tumbabardas: Espino, Willie Aikens, Andrés Mora y Nick Castañeda, entre otros toleteros de alto calibre.

Timón y scout

Pierce fue scout de varias organizaciones de Ligas Mayores y en esa función recomendó a varios talentos conocidos como Vinicio Castilla, Armando Reynoso Óliver Pérez, Luis Ignacio Ayala, Mario Valenzuela, Alfredo Aceves, entre otros talentos.

Tuvo un fino y excelente ojo para detectar en nuestra pelota nacional el potencial ligamayorista.

Fue manager de Rojos del Águila y de Bravos de León; también scout de Atlanta, Marlines, Medias Blancas Padres, Red Sox y Azulejos.

El adiós del parque Cuauhtémoc

Por: José E. Tijerina

El lanzamiento vino hacia el pentágono, José Manuel “Goyito” Ortiz saco un rola al short stop, este recogió la esférica, hizo el tiro al inicialista y el pitcher Guadalupe Salinas sacaba el tercer out para terminar el encuentro y de paso, para cerrar la historia del inolvidable y legendario parque Cuauhtémoc de la Calzada Victoria.

El 8 de agosto de 1976 finalizaba toda una era del beisbol en Monterrey. La vieja casa de los Sultanes albergaba el último partido de la temporada entre los Sultanes y los Broncos de Reynosa, que habían salido vencedores.

Las destartaladas tribunas de madera y el techo de lámina del viejo inmueble quedaban como parte de la historia y la nostalgia de los viejos aficionados al beisbol de la capital industrial de México. Ahí, en aquel lugar habían vibrado y disfrutado en infinidad de ocasiones con las incomparables hazañas de sus grandes ídolos del diamante. El legendario inmueble había permanecido como mudo testigo de los formidables duelos escenificados entre el Carta Blanca, Industriales y Sultanes ante sus equipos rivales a lo largo de 38 temporadas.

La inauguración del legendario inmueble aconteció el 8 de marzo de 1940, con un partido entre el Carta Blanca de Monterrey y una novena de estelares de las Ligas Menores de los Estados Unidos, denominado, “Minor League Stars”.

El Carta Blanca había debutado el año anterior(1939), pero los reineros jugaron en el anterior parque Cuauhtémoc, el cual tenía acceso por la avenida del mismo nombre. En ese escenario jugó el Carta Blanca su primer partido de exhibición el 25 de marzo de 1939, ante la novena de Cuauhtémoc y Famosa.

Cargando el mote de Carta Blanca, el club local se cambió al segundo parque, el original parque Cuauhtemoc, donde el equipo Monterrey fue conocido como Industriales y posteriormente como Sultanes, a los que también llamaron “Fantasmas Grises”.

El original parque Cuauhtémoc tenía la caseta del club local por el lado de la tercera base. A partir de 1940, cuando el parque tuvo sus accesos por la calle Calzada Victoria, el dugout del Monterrey siempre estuvo por primera base.

El 13 de agosto de 1940 se realizó el primer juego nocturno en el desaparecido inmueble. El Carta Blanca enfrentó a los Alijadores de Tampico en un encuentro que fue suspendido en la cuarta entrada, debido a un torrencial aguacero.

Por su diamante desfilaron figuras de enorme categoría como Epitacio “La Mala”Torres, quien llegó al club en 1939 para situarse como uno de los ídolos inolvidables de todos los tiempos. Figuras legendarias como Lázaro Salazar, Daniel Rios, Roy Campanella y Claro Duany por citar a algunos, se encargaron de escribir una bella historia bordada en fantasía, teniendo como testigo las candilejas del añorado inmueble. No debemos olvidar al ” Clipper” Montemayor, a Agustin Bejerano, Indian Torres, Pablo Garcia y posteriormente a figuras del mismo calibre como Eddie Moore, Vinicio García, Eddie Locke, Alonso Perry, Panchillo Ramírez, Jose Ramón López, Evelio Hernández, Julius Grand y James Horsford.

Héctor Espino ocupa un capitulo aparte en la historia del parque Cuauhtémoc. De sus entrañas surgió a la fama el mejor bateador mexicano de todos los tiempos. El incomparable bateador derrochó categoría imprimiendo su nombre con letras de oro en los libros de récords del beisbol mexicano, gracias a que muchos batazos históricos fueron conectados en el diamante de la Calzada Victoria.

Aquel recinto que oficialmente fuera la casa del beisbol y que albergara durante muchos años la historia de Carta Blanca, Industriales y posteriormente Sultanes, irónicamente fue convertido en campo de futbol. En la actualidad es parte del estacionamiento de una empresa mueblera. Sin embargo, el recuerdo de uno de los diamantes más famosos del beisbol mexicano seguirá en la mente de los viejos aficionados locales, que, orgullosamente hoy asisten a disfrutar del más moderno y funcional de todos los estadios de América Latina,el Estadio Monterrey.

Héctor Espino y el equipo Process Albe

HECTOR ESPINO, vistiendo la franela del equipo Process Albe en el año 1958, Espino es el cuarto de la fila superior, de izquierda a derecha.

El equipo Process Albe participaba en la categoría de primera fuerza de su natal Chihuahua, era dirigido por Raúl Alvarez.

Hector Espino era la gran atracción en el béisbol local, un extraordinario bateador y un magnifico parador en corto.

HECTOR ESPINO a la edad de 18 años era un joven con un gran ímpetu, con un poder avasallador y con una desición inquebrantable.
Los llanos polvorientos de algunas colonias de Chihuahua fueron testigos fieles de la contundencia de sus batazos.

Su categoría era imponente, su bat seguía tronando y sus cañonazos causaban la admiración de los espectadores en cualquier parque de pelota en donde se presentaba con el equipo que dirigía Raúl Alvarez.

Rinde homenaje LMB a el más grande… Héctor Espino

Ciudad de México.- Un día como hoy pero de 1939, nació en Chihuahua, “El Babe Ruth mexicano”, Héctor Espino, y como homenaje retirarán el número 21 de todos los equipos de la Liga Mexicana de Beisbol, informó El Salón de la Fama.

Además hoy se cumplan 80 años de su nacimiento por lo que se nombrará el Día Nacional de Héctor Espino y todos los equipos jugarán con el número 21 en su honor; luego retirarán el mítico número.

El también conocido como “El Superman de Chihuahua” conquistó 18 títulos en 24 temporadas como jugador profesional en verano e invierno.

Con Monterrey, Tampico, Unión Laguna, León, Saltillo, Monclova y el México, tuvo promedio de .335 de bateo con 453 jonrones y mil 573 carreras remolcadas.

Ganó cuatro títulos de cuadrangulares y seis de bateo. Los Naranjeros de Hermosillo le rindieron un merecido en homenaje en 1976.

Fue miembro de los Sultanes de Monterrey y los Alijadores de Tampico en la Liga Mexicana de Beisbol (verano) durante la década de los sesenta y los setenta y de los Naranjeros de Hermosillo en la Liga Mexicana del Pacifico (invierno) durante los setenta, entre otros clubes.

Espino jugó las posiciones de jardinero y primera base.

En 1988 fue inmortalizado, por designación directa, al Salón de la Fama del Béisbol Profesional de México, y su estatua recibe sonriente a los visitantes del museo. Otra estatua, con la carabina al hombro, se alzó en su natal Chihuahua, y el Estadio de los Naranjeros de Hermosillo, Sonora, lleva su nombre.

Héctor Espino es recordado en el mundo como uno de los más jonroneros de la historia del béisbol profesional con 881, por encima de los 868 de Sadaharu Oh de Japón o de Barry Bonds con 762 en las Mayores y Hank Aaron con 755; también Babe Ruth con 714 en Grandes Ligas.

Murió en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, un 7 de septiembre de 1997 debido a un infarto

El debut de Héctor Espino

Héctor Espino debutó con los Sultanes de Monterrey el 8 de abril de 1962 en un partido de exhibición en el Estadio Saltillo, un parquecito que estaba frente a la alameda de la capital coahuilense. El joven pelotero estuvo desbordado conectando un par de sencillos en el juego de la mañana y conecto tres cuadrangulares por la tarde en cuatro turnos legales.

El 14 de abril fue un día histórico para la LMB, con el debut del ” Bambino de Chihuahua” en un partido efectuado en el parque del Seguro Social ante los Tigres Capitalinos. Héctor Espino conectó imparable en su primer turno al bat ante un lanzamiento de Blas Arredondo, en juego que fue ganado por los Tigres 4-3.

El primer cuadrangular de su carrera lo conectó el 18 de abril, teniendo como escenario el Parque Jaime J. Merino de Poza Rica ante un lanzamiento de Román Ramos.

Su debut en el Parque Cuauhtémoc de Monterrey fue el 27 de abril ante el Águila de Veracruz, colocado como quinto bat y cubriendo el jardín izquierdo.

La llegada de Héctor Espino fue fundamental y determinante para que los Sultanes de Monterrey lograran su quinto titulo en 1962.

Los seguidores Sultanes tuvieron el privilegio de ver debutar al sensacional Héctor Espino, quien tuvo un gran inicio de su carrera en el béisbol, ganando de calle el nombramiento como mejor Novato del Año.

Breve historia de la gorra de béisbol

La gorra de béisbol ha sido una parte integral del uniforme deportivo moderno desde 1858, pero llevar este accesorio fuera del campo no era socialmente aceptable hasta finales de los años setenta. La icónica silueta de ala ancha ahora se ha convertido en un elemento básico en la mayoría de los armarios.

En una pieza de Troy Patterson para The New York Times, explica cómo la gorra de béisbol pasó de los campos de pelota a ser un símbolo de estilo personal en las calles.

“Ocho factores contribuyeron a la mayor legitimación de la gorra, incluida la explosión de los deportes televisivos, la maduración de la primera generación de las Pequeñas Ligas y la relativa suavidad de la gorra de los Tigres de Detroit usada por Tom Selleck como el personaje principal de” Magnum PI “: “Hizo que lucir una gorra de béisbol pareciera genial en lugar de peculiar; y creó un interés en las auténticas gorras de MLB”, escribió James Lilliefors en su libro Ball Cap Nation.

New Era comenzó a producir su icónica gorra de los seis paneles la 59Fifty, que los jugadores aún usan hoy en día, en 1954. Pero no fue hasta la Serie Mundial de 1996 cuando Spike Lee solicitó una versión roja de la icónica gorra de los Yankees, que la idea de que los sombreros podrían ir más allá. Colores del equipo y materiales tradicionales surgieron. Ahora, las diferentes opciones representan una forma en que las personas pueden comunicar su estilo personal, ya sea nítido y limpio o sucio la gorra de béisbol dejo de ser un accesorio deportivo, para formar parte del guardarropa.

En futuras ediciones hablaremos más sobre este tema.

Marcelo Juárez y Los Rojos del Aguila de Veracruz

Marcelo juarez moreno nació 26 de octubre de 1942 lugar rio bravo coahuila.

Marcelo Juárez jugó 17 años en la Liga Mexicana, haber conectado mil, 897 hits de por vida e ingresado al Salón de la Fama en 1998 en Monterrey Nuevo León, y haber ganado algunos trofeos individuales como pelotero.

Extraordinario oufielder coahuilense. Empezó a jugar como amateur con el equipo Bravos de Río Bravo, Coahuila de 1956 a 1960. Jugó como profesional en la Liga Norte de Coahuila; El buscador Ramón Chita García lo vio en un entrenamiento en Monterrey, N. L., y lo recomendó a los Gigantes de San Francisco.

En 1967 debutó en la Liga Mexicana de verano con el Aguila de Veracruz

la temporada 1968 jugando para el Aguila de Veracruz, fue el lider de bases robadas de la Liga Mexicana con 43 , superando por amplio margen a Hector Zamudio de los Tigres que robó 29.

Redondeo su gran campaña, siendo líder de triples con 10, departamento que compartió con su compañero de equipo Roberto Ortiz.

Además jugó diecisiete temporadas con México, Nuevo Laredo, Poza Rica, Córdoba, Monterrey, León y Saltillo; bateó de por vida .300 de porcentaje, jugó 1705 juegos, conectó 1897 hits y produjo 644 carreras.

Inaugurado el Salón de la Fama de Beisbol Mexicano

Monterrey, N.L. (lmb.com.mx) 20 de febrero.- El Salón de la Fama del Beisbol Mexicano abrió sus puertas de forma oficial este miércoles en su nueva sede, dentro del Parque Fundidora de Monterrey, Nuevo León. Las hazañas de los más grandes jugadores, directivos y cronistas de la pelota nacional han sido inmortalizadas en este nuevo recinto.

El acto protocolario contó con la presencia de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, quien externó su gusto por el rey de los deportes desde temprana edad. “Es tanto mi afecto que todavía lo juego y estoy bateando por encima de .300, así como me ven. El beisbol es mi pasión, siempre seguí los juegos de la Liga Mexicana”, afirmó.

El titular del poder ejecutivo agradeció el apoyo de los empresarios del país para la realización de proyectos que ayudan al desarrollo de este deporte, además de mencionar el apoyo que recibirá el beisbol en su gestión.

“Se aprobó en el presupuesto una partida para fomentar el béisbol; se van a crear academias y escuelas en distintas partes del país para que los jóvenes puedan estudiar y practicarlo”, aseveró.

El presidente del Consejo de Administración del club Diablos Rojos del México y principal impulsor del Salón de la Fama, Alfredo Harp Helú, se dijo orgulloso de la obra, que combina esfuerzos de todas las organizaciones de la pelota nacional y en su interior reúne materiales históricos, artísticos y didácticos.

“Hoy, los vientos soplan a favor del beisbol mexicano. Hagamos de México un país campeón”, sentenció el empresario y filántropo.

Luego de los discursos inaugurales, se realizó el primer recorrido oficial por las instalaciones, donde los asistentes pudieron ver las placas que reconocen a las máximas figuras en casi un siglo de historia del beisbol en México.

Daniel “La Coyota” Ríos y su paso por el equipo Carta Blanca

Por:José E. Tijerina

En el Año 1941 llega a la Liga y al club Carta Blanca DANIEL ” LA COYOTA” RIOS, que con el tiempo se convertiría en su lanzador estrella. Su calidad quedó demostrada al encabezar a todos los pitchers de su club.

El club Carta Blanca se fortaleció enormemente con el arribo de Daniel ” La Coyota” Ríos, finalizó su primera temporada con 11 ganados y 12 perdidos, en 38 juegos jugados de los cuales 12 fueron completos tirando para un 4.14 en PCL. Doce temporadas continuas (1941-1952) defendió los colores del club regiomontano.

JOSÉ ISABEL JIMÉNEZ, el popular Chabelo.

Por José E. Tijerina

De entre tantos grandes personajes de antaño, de aquellos pioneros reconocidos como maestros decanos de la comunicación escrita y hablada aparece Don José Isabel Jimenez Medina, popularmente conocido como Chabelo Jiménez.

Cuantas vivencias y experiencias especialmente en el beisbol, durante más de cinco décadas ejerciendo el periodismo logró Chabelo Jimenez. Vio desfilar por los diamantes a miles de peloteros, umpires, directivos, manager, describiendo sus hazañas, sus anécdotas, sus glorias y sinsabores.

Por 52 años narró un sin fin de juegos en los parques de la Liga Mexicana, la Pacifico, en juegos de estrellas, tanto en México como en el valle de Texas y series del Caribe.

Chabelo Jiménez, nació el 15 de abril de 1915 en Real de Pinos, Zacatecas, fue aprendiz de soldador, locutor de radio en Fresnillo y ampayer de la Liga Central.

Desde su primer juego de los Sultanes contra los Diablos Rojos del México, en el viejo parque Cuauhtémoc, el 30 de mayo de 1956, cuando debutó como cronista deportivo en XET, La T Grande de Monterrey, narró en forma interrumpida, los juegos locales de los Sultanes por mas de 50 años.
Chabelo Jiménez fué hoy por hoy y para el Récord Guiness, el cronista deportivo mas longevo del mundo.

José Isabel Jiménez Medina fue entronizado el 10 se Julio de 2006 en el Salon de la Fama.