Connect with us

Liga Mexicana del Pacífico (LMP)

¿Quién gana la batalla de las tribunas en la Liga Mexicana del Pacífico?

Culiacán domina la asistencia acumulada, Los Mochis supera su capacidad nominal y Navojoa apenas ocupa el 38% de su estadio. Los primeros encuentros de la temporada 2026-2027 de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico muestran diferencias importantes en la respuesta de los aficionados, incluso entre equipos que han recibido clásicos regionales y enfrentamientos de gran tradición.

La asistencia a los estadios es uno de los indicadores más visibles de la relación entre los clubes y sus aficionados. Pero ¿qué significa realmente tener una buena convocatoria? ¿Llevar más personas que el resto o conseguir que la mayor proporción posible de localidades esté ocupada?

Los primeros 55 encuentros como local de la temporada han reunido 453,565 espectadores, con un promedio de 8,247 aficionados por partido.

Sin embargo, detrás de esas cifras aparecen diferencias que no pueden explicarse únicamente por el rendimiento deportivo. El calendario, los juegos inaugurales y las rivalidades regionales también forman parte del análisis.

Culiacán es líder en cifras absolutas

Los Tomateros de Culiacán lideran la asistencia con 109,983 aficionados en siete juegos como locales. Su promedio de 15,712 espectadores representa el 83 por ciento de la capacidad nominal del Estadio Tomateros, de 19,000 localidades.

La diferencia con el segundo lugar es bastante considerable. Águilas de Mexicali acumulan 74,324 asistentes, con un promedio de 10,618 por juego y una ocupación del 66%.

Los Yaquis de Ciudad Obregón aparecen terceros en asistencia acumulada con 54,970 aficionados y un promedio de 7,853.

Pero algo que llama la atención, es que el calendario de Culiacán ha considerado atractivos enfrentamientos regionales.

Los Tomateros debutaron en casa contra Venados de Mazatlán, en una nueva edición del Clásico Sinaloense. Aquella noche consiguieron reunir 20.000 espectadores, su mejor entrada hasta entonces.

Posteriormente recibieron a Mayos de Navojoa y a los Algodoneros de Guasave. La última serie enfrentó a dos equipos que se encontraban entre los principales del arranque de temporada.

Culiacán ha contestado siempre igual. Incluso tras el partido inaugural, sus otras seis aperturas atrajeron a más de 11 mil fanáticos.

Esto permite diferenciar entre una buena asistencia en la inauguración y una asistencia sostenida en las primeras series.

Los Mochis y Hermosillo, dos maneras de llenar un estadio

Y uno de los registros más llamativos del reporte lo presenta el equipo de los cañeros de Los Mochis. En cuatro juegos en casa ha reunido 38.436 espectadores, promediando 9.609 por partido.

Esa cantidad equivale al 113% de la capacidad nominal reportada para el Chevron Park de 8.500 espectadores.

El calendario sirve para darle contexto a esa respuesta.

Los Mochis inició su actividad en casa frente a Algodoneros de Guasave, una de las rivalidades tradicionales del norte de Sinaloa y después recibió a Tomateros de Culiacán.

Es decir, sus cuatro primeros encuentros fueron ante dos rivales sinaloenses con los que mantiene una importante tradición deportiva.

Fueron 12,124 espectadores los que se dieron cita en la inauguración ante Guasave. Los encuentros siguientes registraron una asistencia de aproximadamente 8.500, 8.200, y 9.600 personas.

La cifra es buena para Cañeros, pero a su vez abre una interrogante: ¿cuando juegue contra rivales que no comparten la misma cercanía geográfica, podrá mantener ese nivel de convocatoria?

Los Naranjeros de Hermosillo es otro caso interesante.

Con una media de 11.718 espectadores en cuatro encuentros y la presencia de 46.873 fanáticos, el estadio alcanzó una ocupación del 90%.

Su apertura contra Mexicali atrajo a 16.000 personas, mientras que los tres juegos siguientes contra el debutante Jaguares de Nayarit tuvieron unos 9.400, 9.400 y 12.100 aficionados.

Los Mochis no lo logró, pero Hermosillo sí: mantuvo una alta ocupación incluso con un rival que todavía no tiene una rivalidad histórica con el club.

La asistencia en las diez plazas de la LMP

Equipo Juegos Asistencia Promedio Ocupación
Tomateros de Culiacán 7 109,983 15,712 83%
Águilas de Mexicali 7 74,324 10,618 66%
Yaquis de Obregón 7 54,970 7,853 65%
Naranjeros de Hermosillo 4 46,873 11,718 90%
Venados de Mazatlán 7 44,015 6,288 42%
Cañeros de Los Mochis 4 38,436 9,609 113%
Charros de Jalisco 4 32,213 8,053 49%
Jaguares de Nayarit 4 22,069 5,517 92%
Algodoneros de Guasave 4 18,530 4,633 66%
Mayos de Navojoa 7 12,152 3,038 38%

Fuente: registros de asistencia LMP 2026-2027. Los porcentajes se calculan a partir de las capacidades nominales reportadas.

El atractivo del rival no garantiza tribunas llenas

Los enfrentamientos tradicionales han formado parte importante del calendario inicial de la Liga Mexicana del Pacífico.

Mexicali recibió a Hermosillo en un enfrentamiento entre dos organizaciones de larga trayectoria en el béisbol invernal mexicano. Su mejor asistencia fue de 17,000 aficionados en el juego inaugural frente a Naranjeros.

Sin embargo, las siguientes seis entradas oscilaron aproximadamente entre 8,600 y 10,800 espectadores, con una ocupación promedio del 66%.

Ciudad Obregón también inició con un enfrentamiento de gran tradición ante Mayos de Navojoa, correspondiente a la Guerra de Tribus.

Aquella inauguración reunió 15,486 aficionados, el 129% de la capacidad nominal del Estadio de los Yaquis.

La respuesta cambió en los encuentros posteriores. Frente a Mazatlán, las entradas fueron de aproximadamente 6,600, 4,700 y 10,100 aficionados. Contra Los Mochis se registraron cerca de 6,100, 6,400 y 5,600.

Esto muestra que el atractivo de una inauguración puede generar una entrada excepcional sin garantizar la misma respuesta durante el resto de las series.

La comparación entre Culiacán, Mexicali y Obregón resulta reveladora. Los tres clubes tuvieron inauguraciones de gran convocatoria, pero solamente Tomateros mantuvo entradas superiores a 11,000 espectadores en todos sus juegos reportados.

Guasave gana en el terreno, pero no en las tribunas

Uno de los contrastes más interesantes aparece en Guasave.

Los Algodoneros comparten el primer lugar de la clasificación con Hermosillo, gracias a su récord de ocho victorias y tres derrotas.

Pese a ello, ocupan el noveno puesto en asistencia acumulada, con 18,530 espectadores en cuatro encuentros y un promedio de 4,633.

La ocupación del Kuroda Park alcanza el 66%.

Su calendario tampoco ha estado desprovisto de enfrentamientos atractivos.

Guasave recibió a Cañeros de Los Mochis, una rivalidad regional que históricamente genera interés entre ambas aficiones.

Después de registrar 7,200 espectadores en su primer juego, las siguientes entradas fueron de aproximadamente 3,500, 3,900 y 4,000 aficionados.

Ni el buen comienzo deportivo ni la rivalidad regional se han traducido, hasta ahora, en una ocupación elevada de manera constante.

El caso de Jaguares de Nayarit ofrece otra perspectiva.

Aunque el equipo ocupa el último lugar de la clasificación con marca de 2-9, registra una ocupación promedio del 92% en el Coloso del Pacífico.

Sus primeros cuatro encuentros fueron frente a Charros de Jalisco, incluyendo el juego inaugural y una serie de fin de semana.

La respuesta podría estar relacionada con el interés que genera la llegada de una nueva franquicia al circuito. No obstante, será necesario observar su comportamiento durante las próximas series para determinar si esa convocatoria puede sostenerse.

Mazatlán y Navojoa: ni los rivales tradicionales han sido suficientes

Venados de Mazatlán ha recibido 44,015 aficionados en siete partidos, con un promedio de 6,288 espectadores.

El problema aparece al compararlo con la capacidad nominal del Estadio Teodoro Mariscal, de 15,000 localidades. Su ocupación promedio es apenas del 42%.

Su calendario comenzó con el Clásico Sinaloense frente a Tomateros de Culiacán.

El juego inaugural reunió 15,755 aficionados, superando ligeramente la capacidad nominal reportada.

Pero la asistencia cayó considerablemente después de aquella noche.

Los tres encuentros frente a Guasave registraron aproximadamente 3,800, 4,300 y 4,500 aficionados. Posteriormente, contra Charros de Jalisco, las entradas fueron cercanas a 6,600, 3,800 y 5,300.

La serie frente a los bicampeones Charros terminó con victoria para Venados, pero ese resultado deportivo no modifica la baja ocupación registrada durante el fin de semana.

En Navojoa, la situación es todavía más marcada.

Los Mayos suman 12,152 asistentes en siete juegos, con un promedio de 3,038 y una ocupación del 38%, la menor de toda la liga.

Su calendario incluyó la visita de Naranjeros de Hermosillo, un enfrentamiento de tradición sonorense.

Sin embargo, los tres encuentros frente a Hermosillo reunieron aproximadamente 2,300, 3,400 y 2,900 aficionados.

Ninguno alcanzó siquiera la mitad de la capacidad del Estadio Manuel Ciclón Echeverría.

En ambos mercados, los números plantean preguntas que van más allá de los resultados deportivos.

¿Los precios de los boletos corresponden a las condiciones económicas de sus aficionados? ¿Los horarios favorecen la asistencia? ¿Las organizaciones están ofreciendo una experiencia suficientemente atractiva para que el público regrese?

Sin información sobre precios, promociones y hábitos de consumo, no sería correcto atribuir las bajas entradas a una causa específica.

Pero las cifras sí justifican abrir esa conversación.

¿Qué plaza está ganando realmente?

Si la competencia se mide por asistencia acumulada, Culiacán tiene una ventaja clara.

Si se utiliza el promedio de espectadores, Tomateros también ocupa el primer puesto, seguido de Hermosillo y Mexicali.

Pero al evaluar el porcentaje de ocupación, Los Mochis, Nayarit y Hermosillo aparecen entre las plazas con mayor aprovechamiento de su capacidad nominal.

El calendario introduce otro elemento importante.

Los enfrentamientos tradicionales y los juegos inaugurales han generado algunas de las mejores entradas de la temporada. Culiacán, Los Mochis, Mexicali, Obregón y Mazatlán registraron sus máximas convocatorias en sus primeros encuentros como locales.

Sin embargo, los resultados posteriores muestran que una rivalidad tradicional no garantiza mantener el estadio lleno.

Hermosillo ha conseguido una respuesta elevada frente a un equipo debutante. Guasave, pese a compartir el liderato deportivo, presenta una ocupación del 66%. Nayarit, último en la clasificación, registra un 92%.

La temporada apenas comienza y todavía hay margen para que las tendencias cambien.

La verdadera prueba llegará cuando los clubes acumulen más series en casa y el efecto de las inauguraciones quede atrás.

Por ahora, la pregunta no es solamente quién lleva más aficionados al estadio, sino qué organizaciones están consiguiendo que esos aficionados regresen después del primer juego.

Porque ganar en el terreno es importante, pero construir una relación constante con la afición también forma parte de la competencia.

Somos una comunidad de aficionados al béisbol, dedicado a hablar sobre las ligas más importantes con especial atención en el béisbol de Chihuahua. Compartimos tú misma afición por el rey de los deportes y es aquí donde se vive y Hablamos de Béisbol.

Click to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Advertisement

Artículos recientes

Advertisement

More in Liga Mexicana del Pacífico (LMP)